Enclaves de interés del Parque Natural y de las Zonas Periféricas de Protección. Pulsa sobre ellos para acceder a su información.

El Parque Natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona tiene una superficie de 149.963 hectáreas, además de otras 1.156 que corresponden a Zonas Periféricas de Protección. Cuenta con un excelente grado de conservación de sus ecosistemas, lo que le otorga una excepcional importancia desde el punto de vista de la conservación del patrimonio geológico, la biodiversidad y el paisaje. Prueba de ello es el reconocimiento que se le ha venido dando, materializado en la declaración de parte del territorio con otras figuras de protección como son las áreas críticas para especies tan emblemáticas como el águila imperial ibérica, el buitre negro, la cigüeña negra o el lince ibérico, los Monumentos Naturales de Los Castillejos Volcánicos de La Bienvenida, el Monumento Natural de la Laguna Volcánica de La Alberquilla, y el Volcán de Alhorín, tres significativas manifestaciones del vulcanismo peninsular, así como las Microrreservas de murciélagos del Túnel de Niefla, de la Mina de los Pontones, del Refugio de Quirópteros de Fuencaliente y de los Túneles de Ojailén.
La zona presenta un número muy importante de puntos de interés geológico de diversa naturaleza y características, que destacan por su singularidad y su representatividad dentro del ámbito nacional. Muchos de estos puntos de interés geológico se corresponden con alguno de los elementos geomorfológicos de interés especial que figuran catalogados en la Ley 9/1999, de 26 de mayo, de Conservación de la Naturaleza: hoces, cañones y cluses fluviales, cascadas naturales, humedales estacionales o permanentes, pedrizas y crestones cuarcíticos relevantes, escarpes naturales, cavidades naturales, formas de origen volcánico y formas periglaciares pleistocenas notables.
La variación ambiental que impone el relieve, principalmente en el clima (variación de la altitud, pendiente y orientación), y la profundidad del suelo y su hidromorfía, determinan una elevada diversidad de la vegetación natural del Valle de Alcudia y Sierra Madrona. Ésta a su vez se ve modificada por los distintos usos y aprovechamientos de los que ha sido objeto el territorio. Este conjunto de factores origina un complejo mosaico y gradientes de tipos de vegetación natural, seminatural y cultivada.

La vegetación que se encuentra en el ámbito territorial del Valle de Alcudia está muy modelada por el uso ganadero tradicional, encontrándose amplias extensiones cubiertas por dehesas de encina, majadales, vallicares y otros pastizales anuales, mientras que en el ámbito territorial de Sierra Madrona se han conservado vestigios de diferentes tipos de bosques mediterráneos con buen grado de conservación: encinares en las áreas más cálidas y secas, quejigares en navas con inversión térmica y partes bajas de umbrías, alcornocales en laderas templadas con cierta precipitación, rebollares en las umbrías altas, y enebrales y fragmentos relícticos de pinar de “Pinus pinaster” en las crestas. Son comunes también los bosques mixtos de varias especies del género “Quercus”. De especial interés son las comunidades de óptimo termomediterráneo, que llegan a penetrar en las hoces de los ríos y algunas solanas: acebuchares, encinares con acebuche, charnecales y alcornocales con mirto. Los contrastes son frecuentes, pudiéndose descubrir otros enclaves donde aparecen valiosos fragmentos relícticos de quejigar de “Quercus canariensis”, importantes galerías fluviales en las que alternan alisedas, fresnedas, saucedas y tamujares, así como turberas o bonales muy bien conservados.

En cuanto a la riqueza faunística de la zona, cabe destacar la existencia de al menos 275 especies vertebradas, entre las que se encuentran 17 peces, 14 anfibios, 21 reptiles, 179 especies de aves y 44 mamíferos. Entre estas especies se incluyen un total de 6 especies catalogadas “en Peligro de Extinción” y 46 como “Vulnerables” en el Catálogo de Especies Amenazadas, así como 25 especies endémicas de la Península Ibérica.

Toda el área tiene una extraordinaria importancia zoológica. Para el grupo de las aves, Sierra Madrona ha sido incluida en la Zona de Especial Protección para las Aves denominada “Sierra Morena”, y actualmente tiene la consideración de “Zona Sensible” para la conservación del águila imperial ibérica, el buitre negro y la cigüeña negra. La zona es también muy importante para el águila real, el águila perdicera, el alimoche, el buitre leonado, el halcón peregrino y el búho real. En lo que se refiere a los mamíferos, esta Sierra constituye el hábitat para unas poblaciones en extremo amenazadas de lobo y lince. Los ríos de la zona conservan buenas poblaciones de nutria y de galápagos, así como de peces endémicos como la bogardilla, la pardilla, el calandino, el barbo gitano y la boga. Toda el área es importante para la conservación de un significativo número de especies de murciélagos trogloditas, contando con importantes refugios como las microrreservas aludidas anteriormente.

  • PRINCIPALES ATRACTIVOS

    Un lugar donde disfrutar de la naturaleza, aún en estado virgen. Sus bosques, entre los que se encuentran árboles centenarios y milenarios, la riqueza paisajística de sus parajes, y las más de 160 especies de aves que lo habitan -pese a no tener humedales-, hacen de este parque natural uno de los más bellos y desconocidos de nuestra península.

  • QUÉ VEREMOS

    La encina milenaria, bajo cuya copa podrían refugiarse hasta mil ovejas, es de obligada visita y fotografía. El roble llamado “el Abuelo”, señorial ejemplar en el corazón de Sierra Madrona, rodeado de madroños.

    Sobre nuestras cabezas sobrevuela el águila imperial ibérica, el buitre negro y la cigüeña negra. A nuestro lado camina el lince ibérico, el lobo, y la cabra ibérica, entre majadas, pastizales y bosques mediterráneos.

  • PUNTOS DE INTERÉS DEL PARQUE

    El parque alberga las tres manifestaciones de vulcanismo de Ciudad Real:

    Monumento Natural de Los Castillejos Volcánicos de la Bienvenida,
    Monumento Natural Laguna Volcánica de La Alberquilla
    Volcán de Alhorín, junto al embalse de Montoro.

    Las Microrreservas de muerciélagos de varias especies: del Túnel de Niefl, Mina de los Pontones, Fuencaliente y Túneles de Ojailén. Habitan minas y túneles de ferrocarril en desuso.

    Áreas recreativas de San Isidro y Fuente del Almirez en Fuencaliente.

  • ACCESOS

    Acceso libre. Situado entre las localidades de Almodóvar del Campo, Brazatortas, Cabezarrubias del Puerto,Fuencaliente, Hinojosas de Calatrava, Mestanza,San Lorenzo de Calatrava y Solana del Pino. La entrada natural al parque está en Puertollano por la N-420.

  • ÉPOCA PREFERENTE DE VISITA. QUÉ LLEVAR

    Ropa adecuada al campo y a la estación. Los veranos muy calurosos y los inviernos fríos en los que la temperatura baja de los 0 °C. La mejor época es la primavera y el otoño. Para estos meses nunca estará de más un chubasquero.