Macizo Volcánico de Calatrava

El Macizo Volcánico de Calatrava, con sus 3.550 ha. y más de una decena de formaciones volcánicas de interés, constituye la unidad volcánica más extensa y mejor conservada existente en la región. El grado de conservación natural de las unidades volcánicas presentes en este espacio natural protegido es bastante bueno, ya que aún no están excesivamente erosionadas, siendo posible reconocer perfectamente todos los elementos volcanoestructurales: cráteres, coladas, anillos de tobas y maares. En definitiva, es un espacio con un alto valor desde el punto de vista geomorfológico y paisajístico, por el número y variedad de formas volcánicas que podemos descubrir en él, y con un gran interés desde el punto de vista científico, por cuanto nos ayuda a interpretar la historia geológica de la región.

Macizo de Madrona-Quintana

Las agrupaciones de sierras del sur de la provincia, que suelen incluirse en Sierra Morena, se articulan en torno a las sierras de la Garganta, Madrona y Quintana. Tienen una dirección oeste-noroeste y este-sudeste, con alturas culminantes que oscilan entre 1.100 y 1.300 m, y son las más importantes del denominado antiguamente Sistema Mariánico. Considerada esta unidad desde San Benito hasta las sierras al sureste del Hoyo, mide unos 70 km. Aunque la toponimia otorga habitualmente el término de sierras también a estos conjuntos, son en realidad algo más complejos que las sierras de Alcudia. Por eso en ciertos casos podemos hablar de macizos, si bien no presentan ni el dibujo redondeado, ni el característico amontonamiento de sierras del Campo de Calatrava, de los Montes de Ciudad Real y de los Montes de Toledo.

Las elevaciones más modestas (800-1.000 m) comprendidas entre Madrona-Quintana y las sierras Sur de Alcudia pueden incluirse en la presente unidad o considerarse de transición entre ambas.

Geomorfológicamente se trata de un anticlinal conservado en el nivel de los duros roquedos cuarcíticos, aunque se encuentra intensamente excavado en ciertos lugares: el valle del río del Pueblo, el del Cereceda y el Valmayor, donde afloran las pizarras y areniscas del Ordovícico o los esquistos precámbricos similares a los de Alcudia.

Se trata de uno de los macizos montanos mejor conservados de la Meseta sur, donde se puede disfrutar de algunos de los más hermosos paisajes de la zona. La conjunción de varios factores, entre los que destaca la inaccesibilidad, la pervivencia de grandes propiedades o la escasa densidad demográfica, ha permitido la preservación de un espacio que, por sus valores geomorfológicos, biogeográficos (botánicos, faunísticos) y estéticos, es merecedor de un alto nivel de protección. Actualmente está catalogado como Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección de las Aves.

Se localizan aquí las alturas más importantes: la Sierra de la Garganta-Puerto Viejo (1.266 m), Sierra Madrona con Ahulagas (1.311 m), la Sierra de Dornilleros (1.328 m), la Sierra de Navalmanzano (que con 1.332 m constituye el punto culminante de Sierra Morena) y Sierra Quintana (1.290 m).

La configuración geomorfológica y unas alturas relativamente importantes han hecho que se convierta este espacio en el más húmedo del territorio, sobrepasando los 700 mm anuales.

Su diversidad es muy amplia, configurando con ello diferentes hábitats, con un mayor o menor grado de degradación, donde la coexistencia de las especies características del monte mediterráneo, como la encina, el alcornoque, el quejigo y el roble melojo toma relevancia. Resaltar en Sierra Madrona la presencia de los robledales mejor conservados y de notable extensión al sur de la meseta, con un cortejo arbóreo acompañante formado por serbales, arces y cerezos silvestres. La fauna que puede contemplarse también es muy variada y constituye una de sus mayores riquezas, con especies tan emblemáticas como el águila real, el águila imperial ibérica, el águila perdicera, el búho real, el buitre negro, el ciervo, el gato montés, el meloncillo, el jabalí o el lobo ibérico, sin obviar la gran representación de anfibios, reptiles e invertebrados.

Macizo de Canalizos-Navacerrada

Parcialmente incluido en la Comarca del Valle de Alcudia, es el conjunto de sierras que se sitúan entre la ribera del Gargantiel y el río Fresnedillas. Se encuadra entre la depresión de Abenójar al Norte, y la cuenca de Almadén al Sur. Constituye el extremo occidental de uno de los pliegues anticlinales característicos de los Montes de Ciudad Real. Dentro de esta unidad, en las proximidades de Fontanosas se encuentra uno de los escasos afloramientos graníticos del territorio.

Climáticamente se constituye como una de las áreas de mayor humedad de los Montes de Ciudad Real y también de la zona estudiada, llegándose a registrar entorno a 600-650 mm.

La vegetación potencial representada por encinares, alcornocales y quejigares, favorecida por la humedad de este sector, presenta un buen estado de conservación. A la variedad florística se añade el interés y variedad de la fauna de la zona, aspectos que llevan a catalogar a la Sierra de Canalizos como Lugar de Interés Comunitario y Zona de Especial Protección de las Aves, sin olvidar la declaración de Lugar de Interés Comunitario al recorrido del río Quejigares por esta unidad natural.

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