Arroyo de los Batanes
140 Diseminado Diseminados Fuencaliente Castilla-La Mancha 13130 ES

Continuando la ruta al sureste pasamos por el Arroyo de los Batanes, donde Don Quijote y Sancho Panza bebieron sus frescas aguas calmando su sed, en el capítulo XXI:

“Hecho esto, almorzaron de las sobras del real que del acémila despojaron, bebieron del agua del arroyo de los batanes sin volver la cara a mirarlos, tal era el aborrecimiento que les tenían por el miedo en que les habían puesto; y cortada la cólera y aún la melancolía, subieron a caballo, y sin tomar determinado camino (por ser muy de caballeros andantes el no tomar ningún cierto) se pusieron a caminar por donde la voluntad de Rocinante quiso, que se llevaba tras sí la de su amo, y aún la del asno, que siempre le seguía por dondequiera que guiaba, en buen amor y compañía”.